Que el mar sea el horizonte y las olas el único ruido.
Nuestro techo negro y estrellado.
Un perfecto escenario...
Miro a la persona con la que estoy seguro que compartiré
toda una vida,
la mujer de mi vida,
esa de la que me entrego minuto a minuto.
Por la que perdí la cabeza y recuperé tantas cosas que me quitaron.
Recuperé y gané todo a su lado.
¿ Acaso me podría enamorar más de ella ?
Posiblemente...
Y como de amor no se muere nadie..
La voy amar hasta el último minuto de mi vida.
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